Imagen
Cantabria

Fundación Hospitalarias Cantabria reivindica una atención en salud mental centrada en la persona, sus derechos y su proyecto de vida

Santander, 21/09/2026. Fundación Hospitalarias Cantabria ha participado en el Ciclo de Conferencias ‘Humanización en salud mental: un compromiso con los derechos y la dignidad’, organizado por la Cátedra de Humanización de la Asistencia Sanitaria de la Universidad Internacional de Valencia, Fundación ASISA y Proyecto HUCI. Celia Baños, psicóloga del centro, y María Ángeles Carbajo, directora asistencial han presentado en este marco diferentes iniciativas y reflexiones vinculadas a la transformación de la atención en salud mental.

Durante sus intervenciones, han puesto de manifiesto la necesidad de avanzar desde un modelo centrado principalmente en la enfermedad, el diagnóstico y el control de los síntomas hacia un nuevo paradigma que sitúe a la persona en el centro de la atención, reconociendo sus derechos, su autonomía, sus necesidades y su proyecto de vida.

“Humanizar no significa simplemente ser amables. Significa cambiar la manera en la que organizamos los servicios y la manera en la que nos relacionamos con las personas”, ha explicado Carbajo, añadiendo que este cambio implica pasar de hacer las cosas “por” las personas a trabajar “con” ellas.

De paciente a persona: un cambio de mirada

Durante su intervención, la directora asistencial de Fundación Hospitalarias Cantabria ha abordado el cambio de paradigma que está experimentando la atención en salud mental. Frente a un modelo en el que el diagnóstico podía ocupar un lugar central, el nuevo enfoque propone reconocer que detrás de cada diagnóstico existe una persona con una historia, unas relaciones, unas capacidades, unos deseos y unos proyectos.

Este cambio de perspectiva implica que la atención no se limite a responder a la pregunta de qué le ocurre a una persona, sino que incorpore también qué es lo que necesita para desarrollar su vida y alcanzar sus propios objetivos. “El diagnóstico es solamente una parte de su historia”, ha destacado durante la conferencia.

En este contexto, los derechos adquieren un papel esencial. Dignidad, autonomía, participación, consentimiento informado, privacidad, igualdad y no discriminación forman parte de los pilares de una atención verdaderamente humanizada. La persona debe poder comprender lo que le ocurre y participar, en la medida de lo posible, en las decisiones relacionadas con su tratamiento y su vida.

La directora asistencial de Fundación Hospitalarias Cantabria también ha abordado en su intervención una concepción de la recuperación vinculada no exclusivamente a la ausencia de síntomas, sino a la posibilidad de construir una vida con sentido, mantener

relaciones, participar en la sociedad, desarrollar proyectos y conservar el mayor grado posible de autonomía.

La humanización como parte de la cultura asistencial

Por su parte, Celia Baños ha presentado ante los asistentes el trabajo desarrollado por la Comisión de Humanización de Fundación Hospitalarias Cantabria bajo el lema ‘Humanizar para cuidar’. Un proyecto que parte de que la humanización no debe entenderse como algo accesorio a la asistencia, sino como una dimensión integrada en la forma de cuidar, relacionarse con las personas atendidas y construir la propia cultura profesional.

El proyecto, ha explicado, establece un recorrido de tres años. 2024 se planteó como un periodo de contextualización y reactivación; 2025, como una etapa centrada en la sensibilización y la formación; y 2026, como el momento de avanzar hacia los derechos, la participación activa y la gobernanza compartida. El objetivo es que la humanización deje de ser un proyecto paralelo a la actividad asistencial y forme parte de la manera habitual de trabajar.

Uno de los elementos destacados por Baños ha sido la apuesta por un modelo de liderazgo en red y multidisciplinar. La Comisión, ha explicado, busca implicar a profesionales de diferentes ámbitos para que actúen como agentes de cambio y contribuyan a trasladar la formación y las prácticas de humanización a sus respectivos espacios de trabajo. “No queremos únicamente hacer actividades de humanización. Queremos construir cultura de humanización” ha afirmado

Identificar prácticas que pueden generar daño

En su ponencia, la psicóloga de Fundación Hospitalarias Cantabria ha prestado especial atención a la importancia de identificar y prevenir las actitudes iatrogénicas, conductas que pueden afectar a la dignidad y al bienestar emocional de las personas atendidas.

En este sentido, ha explicado que Fundación Hospitalarias Cantabria ha desarrollado una matriz de riesgos iatrogénicos que recoge 16 conductas susceptibles de prevención y erradicación dentro del entorno clínico. Una herramienta que permite trasladar la humanización a situaciones concretas de la práctica diaria y plantear preguntas como qué se está haciendo, cómo puede recibirlo la persona atendida y si una determinada conducta favorece o limita su autonomía y dignidad.

“Dejar de decidir por el paciente para gobernar con el paciente”

El recorrido de la Comisión de Humanización contempla para este 2026 un salto hacia la participación activa de las personas atendidas y sus familias. Bajo la idea de pasar de “decidir por el paciente” a “gobernar con el paciente”, Fundación Hospitalarias Cantabria plantea consolidar espacios en los que la voz de las personas atendidas forme parte de las decisiones que les afectan.

Además, el proyecto contempla avanzar en la consolidación de los derechos de las personas atendidas bajo estándares globales, tomando como referencia el Modelo QualityRights de la Organización Mundial de la Salud, y mantener un proceso de mejora continua basado en formar, identificar riesgos, intervenir, revisar y volver a formar.

La participación en este ciclo de conferencias permite a Fundación Hospitalarias Cantabria compartir su experiencia y reforzar su compromiso con una transformación de la atención en salud mental basada en la dignidad, los derechos y la participación.

Un compromiso que la entidad resume en una idea que guía su proyecto de humanización: “La dignidad no es un valor añadido a nuestra atención. Es la base de nuestra atención”.