La Residencia para Personas con Discapacidad Intelectual y Trastorno de Conducta de la Fundación Hospitalarias Cantabria ofrece un recurso especializado para personas adultas con discapacidad intelectual que presentan alteraciones conductuales significativas y que requieren un entorno altamente estructurado, seguro y adaptado. Este servicio forma parte de las líneas de atención a la discapacidad intelectual dentro de la red asistencial de la Fundación Hospitalarias Cantabria, que incluye recursos residenciales, centros de día y programas específicos según necesidades de apoyo.
Nuestro objetivo
Brindar una atención integral centrada en la persona, orientada a reducir las alteraciones conductuales, mejorar la estabilidad emocional, fomentar el desarrollo de habilidades adaptativas y garantizar una vida cotidiana segura y significativa. La residencia busca potenciar la autonomía, favorecer la inclusión en actividades sociales y ofrecer apoyos ajustados al nivel de dependencia de cada residente.
¿Qué ofrecemos?
- Entorno residencial seguro y estructurado: instalaciones adaptadas para personas con discapacidad intelectual y trastornos de conducta, con espacios diseñados para favorecer la calma, la orientación, la movilidad segura y el bienestar general.
- Apoyos especializados y supervisión continua: equipo multidisciplinar —educadores, psicólogos, personal de enfermería, terapeutas y profesionales de apoyo— trabaja de forma coordinada para proporcionar apoyos intensivos, supervisión permanente y estrategias específicas para la gestión conductual.
- Programas de intervención y rehabilitación: la residencia ofrece actividades orientadas a la adquisición y mejora de habilidades sociales, funcionales y emocionales. Se emplean técnicas de rehabilitación, estimulación y apoyo conductual positivo ajustadas a las necesidades individuales.
- Gestión del comportamiento y apoyo emocional: los profesionales aplican intervenciones basadas en la observación, el análisis funcional y el acompañamiento terapéutico, orientadas a mejorar la autorregulación, reducir conductas disruptivas y promover el bienestar emocional.
- Desarrollo de la autonomía personal: se trabaja en el aprendizaje de hábitos saludables, rutinas diarias, participación activa en actividades del hogar y fomento de la comunicación, con el objetivo de favorecer la independencia dentro de las capacidades personales.
- Acompañamiento y orientación a familias: la residencia mantiene una comunicación constante con las familias, ofreciéndoles orientación, formación y apoyo emocional, y promoviendo su participación en el proceso de atención.
Nuestro enfoque
El modelo de atención se basa en una intervención integral, personalizada y humanizada, guiada por los valores de la Hospitalidad y los principios de la bioética. Esto implica respetar la dignidad de cada persona, asegurar apoyos adaptados a sus necesidades y trabajar desde una perspectiva que integre lo emocional, lo social, lo clínico y lo funcional.
La residencia forma parte de la red de servicios para personas con discapacidad intelectual de Fundación Hospitalarias Cantabria, lo que permite una continuidad de apoyos y una coordinación permanente con otros dispositivos como centros de día y recursos terapéuticos.