José Ignacio Quemada aborda las secuelas invisibles de la hemorragia subaracnoidea en un congreso nacional celebrado en Sevilla
Santander, 20 de octubre de 2026.- El director médico de Fundación Hospitalarias Cantabria, José Ignacio Quemada, ha participado en el II Congreso Nacional sobre Hemorragia Subaracnoidea (HSA), celebrado en el Real Alcázar de Sevilla, un encuentro que ha reunido a profesionales sanitarios, investigadores, pacientes, familiares y representantes institucionales para profundizar en los desafíos que afrontan las personas que sobreviven a una hemorragia cerebral por rotura de aneurisma.
Bajo el lema ‘Más allá del éxito quirúrgico; el compromiso con el paciente que sobrevive’, el congreso ha puesto el foco en las consecuencias de esta enfermedad que, pese a su gravedad e impacto, continúa siendo poco conocida por la sociedad. En este contexto, la participación de José Ignacio Quemada se ha centrado en analizar las bases biológicas de las denominadas secuelas invisibles del daño cerebral, así como su repercusión en la vida cotidiana de las personas afectadas y de sus familias.
Las secuelas invisibles: más allá de la supervivencia
La intervención del Dr. Quemada ha abordado, en la conferencia de apertura del congreso, las alteraciones que pueden persistir después de superar la fase aguda de una hemorragia subaracnoidea. Entre ellas se encuentran la fatiga, la apatía, las dificultades cognitivas y los cambios emocionales y conductuales, unas secuelas que no siempre resultan evidentes desde el exterior, pero que pueden condicionar de forma significativa la autonomía personal y la participación social.
Estas dificultades afectan a ámbitos fundamentales de la vida diaria, desde las relaciones familiares y sociales hasta la reincorporación al trabajo. Por ello, la atención a las personas que han sufrido una HSA no puede limitarse a superar la emergencia médica o lograr un buen resultado quirúrgico. También requiere comprender las consecuencias del daño cerebral y ofrecer una respuesta rehabilitadora adaptada a las necesidades de cada persona.
La identificación de estas secuelas y la comprensión de sus bases biológicas resultan fundamentales para mejorar la atención posterior. Asimismo, permiten dar visibilidad a dificultades que, en ocasiones, pasan desapercibidas para el entorno y que pueden generar incomprensión cuando no se corresponden con signos físicos evidentes.
Desde la perspectiva de la neurorrehabilitación, este abordaje integral contribuye a situar en el centro del proceso asistencial la recuperación funcional, el bienestar emocional y la calidad de vida, teniendo en cuenta también el impacto que la enfermedad puede generar en las familias y en los cuidadores.
Un encuentro multidisciplinar para mejorar la atención a los supervivientes
El II Congreso Nacional sobre Hemorragia Subaracnoidea es una iniciativa de la asociación Decero HSA, entidad dedicada a las personas afectadas por esta patología y sus familiares, junto con el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y su Unidad de Neurorradiología Intervencionista.
Además de las secuelas neuropsicológicas, el programa ha abordado otros aspectos relevantes para la recuperación, como los trastornos del sueño, la neuropsiquiatría, la rehabilitación física y ocupacional, la valoración del daño y las posibilidades de reincorporación al ámbito laboral. También se ha dedicado atención a la importancia de la humanización del diagnóstico y de una comunicación empática con pacientes y familiares desde los primeros contactos con los servicios sanitarios.
La participación de profesionales de diferentes ámbitos ha permitido analizar la hemorragia subaracnoidea desde una perspectiva integral, que conecta la atención hospitalaria con la rehabilitación y el acompañamiento a largo plazo.
Compromiso de Fundación Hospitalarias con el daño cerebral y la neurorrehabilitación
La presencia de José Ignacio Quemada en este encuentro se enmarca en la labor de Fundación Hospitalarias en el ámbito del daño cerebral y la neurorrehabilitación, así como en su compromiso con una atención centrada en la persona y en las necesidades que surgen a lo largo de todo el proceso de recuperación.
La hemorragia subaracnoidea por rotura de aneurisma cerebral es una patología de aparición súbita y grave, asociada a una elevada mortalidad y a posibles secuelas de gran impacto. Puede afectar a personas jóvenes y en plena actividad laboral y familiar, lo que amplifica sus consecuencias personales, sociales y económicas.
Por ello, visibilizar las secuelas menos evidentes y profundizar en su conocimiento constituye un paso importante para mejorar la atención a quienes sobreviven a esta enfermedad. El congreso de Sevilla ha contribuido a reforzar este mensaje: la recuperación no termina cuando se supera la fase crítica, sino que exige atender también las consecuencias cognitivas, emocionales y funcionales que pueden acompañar a la persona a largo plazo.