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hermanas hospitalarias fundacion hospitalarias en el antiguo hospital de san rafael

Hermanas Hospitalarias y enfermeras: una doble vocación de cuidado y entrega

En el Día Internacional de la Enfermería, recordamos el legado de las Hermanas Hospitalarias que, además de su vida religiosa, ejercieron como enfermeras al servicio de las personas más vulnerables.

En una época marcada por grandes limitaciones en los recursos y la atención sanitarios, las hermanas dedicaron su vida al cuidado integral de las personas más vulnerables, combinando el conocimiento su formación en enfermería con una profunda vocación de servicio.

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homenaje hermanas hospitalarias enfermeras en la fundació hospitalàries barcelona

Desde la Fundació Hospitalàries Barcelona —antiguo Hospital San Rafael— compartimos el emotivo testimonio de cuatro hermanas: sor Pilar Cantón, sor Teresa Íñiguez, sor Flora Polantinos y sor Amparo Ros. Su trabajo dejó una huella imborrable en la vida de numerosas personas, especialmente en niños y niñas afectados por poliomielitis y otras enfermedades que limitaban su movilidad.

“Las niñas eran preciosísimas. Tenían la polio casi todas. Otras los huesitos de cristal y no se podían mover de la cama. Los días de fiesta, como el Sagrado Corazón, íbamos al Tibidabo en camiones que se ofrecían para llevarlas. Disfrutaban muchísimo. Yo me he subido cantidad de veces en la noria con ellas”, cuenta sor Pilar.

Si bien recuerdan aquellos años como un tiempo de esfuerzo, también consideran que fue una época alegre, de profunda colaboración y cercanía con los médicos, muchos de ellos de gran renombre en su época, como el doctor Estévez o el doctor Moreno. Les asistían en todo lo necesario, incluido el quirófano. “Estudiamos enfermería, pero la práctica la aprendimos aquí. Los médicos nos enseñaron muy bien y nos ayudaron mucho”, recuerda sor Flora. “Venían médicos de otras naciones y también de España a aprender con ellos”, recuerda sor Teresa.

Su forma de entender el cuidado es hoy un legado hospitalario que inspira a nuestros profesionales y sigue presente en cada uno de los centros de la Fundación Hospitalarias. “La hospitalidad, las puertas siempre abiertas, se veía que se seguía el carisma”, cuenta sor Teresa.

Con este pequeño homenaje queremos poner en valor su doble vocación: la de la vida consagrada y la de la enfermería. Dos caminos unidos por un mismo propósito: acompañar y cuidar a quienes más lo necesitan.

Gracias por este legado hospitalario.