Las personas que se encuentran en el tramo del final de su vida tienen el derecho a recibir atención espiritual y religiosa, siempre que así lo deseen, como parte de una atención integral centrada en su dignidad, su historia y sus valores.
Desde Fundación Hospitalarias nos comprometemos a:
- Ofrecerte una atención integral de calidad, humanizada y personalizada. Ponemos a tu disposición un equipo interdisciplinar de profesionales que trabajan de manera coordinada para atender tus necesidades físicas, psicológicas, sociales, espirituales y religiosas. Si lo deseas, podrás acceder al Servicio Pastoral, Atención Espiritual y Religiosa (PAER); cualquier profesional del centro te facilitará el contacto.
- Escucharte con empatía, presencia y respeto. Acogemos tus necesidades, también las espirituales y religiosas, desde una escucha activa, sin prejuicios ni prisas. En muchos casos, poder expresar libremente lo que preocupa y duele ante una presencia atenta, compasiva y respetuosa puede ser, en sí mismo, una experiencia profundamente sanadora.
- Acompañarte espiritualmente desde el respeto profundo a tu singularidad. Cada persona vive las últimas etapas de su vida de forma única. Respetamos tu historia, tus creencias, tus valores, tus emociones y tus decisiones, ofreciéndote un acompañamiento humano y trascendente que se adapte a tu momento vital.
- Facilitarte el acceso a los servicios religiosos de la Iglesia Católica. Procuraremos que, si quieres, puedas recibir los sacramentos y acudir a otras celebraciones litúrgicas que se organicen en el centro, adaptándonos siempre a tu situación clínica y personal.
- Apoyarte en la búsqueda de acompañamiento religioso si profesas otras creencias. Si perteneces a otra confesión o tradición espiritual, nos comprometemos a facilitarte, en la medida de nuestras posibilidades, el acceso a referentes o recursos religiosos que puedan ofrecerte consuelo y sentido en este momento de tu vida.
- Acompañar y cuidar también a tu familia y a las personas significativas para ti. Reconocemos que quienes te rodean pueden experimentar también sufrimiento espiritual, cansancio, incertidumbre... Por ello, les ofreceremos cercanía emocional y acompañamiento espiritual y religioso si así lo desean, respetando siempre la confidencialidad respecto a tu proceso.
- Cuidar espiritualmente a los profesionales que te atienden. Los profesionales que te cuidan se entregan técnica y humanamente en su labor. Nuestro compromiso es brindarles, cuando lo soliciten, cercanía emocional y apoyo espiritual y religioso que favorezca su bienestar, su sentido de misión y el cuidado de la propia interioridad.
- Estar presentes como comunidad apostólica hospitalaria. Nos ofrecemos no solo desde una función asistencial, sino como comunidad de fe, cercanía y esperanza, haciendo visible el carisma de la hospitalidad. Si lo deseas, rezaremos por ti, por tu familia y por el proceso que estáis viviendo, incorporando estas intenciones a nuestras celebraciones litúrgicas.
- Acompañarte de manera especial en contextos de soledad. Si no cuentas con personas cercanas, como comunidad hospitalaria, queremos estar a tu lado, ofreciéndote compañía y cercanía, de forma que puedas contar con una mano amiga en todo tu proceso.
- Acompañarte en los procesos de reconciliación y despedida. En este momento de la vida es frecuente repasar la propia historia, reconocer lo vivido con gratitud y afrontar aquello que pudo quedar pendiente para que puedas encontrar la paz. Si lo deseas, te acompañaremos en estos procesos de revisión y reconciliación contigo y con otras personas significativas.
Nuestros valores
Brindamos cuidado, apoyo y comprensión a las personas con discapacidad, deterioro cognitivo o problemas de salud mental.